
Esta fue la primera vez que la chiqui se quedó dormida en los brazos del papi. Antes de hacerlo, me pidió que le cantara (moviendo la cabeza) y yo veía que poco a poco se inclinaba para acomodarse pero yo no sabía que quería hacer, hasta que derepente se quedó dormida. Es muy dulce ver como la bebé se queda rendida encima de uno, es una combinación de confianza, cansancio (por que pelea con el sueño hasta el final) y relajación. El tiempo se realenta y nos permite disfrutar de ese momento que no volverá. Esa es la enseñanza de la abuela Pris (quien es la segunda persona que ha tenido el privilegio de ser camita personal de la pelotina), hay que disfrutar mucho estos momentos de bebé, porque pasan muy rápido.
1 comment:
Epaaaa, yo también fui camita de mi polli, más de una vezzzzzz. Tan bellaaaaa
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