Mi preocupación principal era que Sophia no tuviese ninguna mala experiencia fuera de la casa, sobre todo porque me parece innecesario tener que exponerla a una situación tan desagradable en el caso de que tuviese un "accidente" y se hiciera pupu encima.
Otra preocupación era (y al momento que escribo este artículo aún lo es) es que cuando empieza el colegio formal, es como si empezara el trabajo, pararse temprano, tareas, obligaciones, llegar a tiempo etc. Me mata la idea de que estoy poniendo a mi bebé a tener responsabilidades a tan temprana edad, cuando aún tiene la posibilidad de quedarse en su casa, pintar, jugar, hacer lo que le de la gana. Sin embargo, el colegio ofrece un beneficio que no tenemos en la casa: socializar con los demás niñitos. Sophia ya tiene tiempo en un maternal en donde intercambia con otros niñitos, pero aún le falta un poquito.
Poco a poco el tiempo me enseñó que todas esos temores eran tonterias de las que no hay que preocuparse mucho. Sophia salió execelente en el examen de admisión del colegio, según la persona que le hizo el examen, solo recordaba a tres niños que habían salido como Sophia en el examen. El examen esta grabado y lo pueden ver en el canal de videos de Sophia.
El colegio tambien ofrece la posibilidad de hacer un tour antes de empezar y nosotros tomamos la oportunidad y fuimos a ver que tal. El primer encuentro con el colegio fue genial, a Sophia le encantó su salón, el parque del colegio, la piscina. Cuando entramos a su salón nos mostraron que el baño esta ahí dentro para que las maestras las puedan cuidar. Al momento de verlo, me pregunté si el guía me iba a reafirmar el hecho de que los niños deberían poder ir solos. Antes de que llegase la pregunta, Sophia espontaneamente dijo que quería hacer pipí en esa pocetica e hizo el acto completo, se sentó, hizo, se limpió, botó el papel y bajo la poceta. Todos nos quedamos fríos y ese performance nos libró de dudas de que Sophia estaba preparada para el colegio.
Y así fueron pasando varias anecdotas y al final la experiencia del colegio ha sido muy enriquecedora y feliz para Sophia. Se ha destacado como una persona amable (le dieron un diploma de reconocimiento por eso) y es muy participativa.
En el primer día de reunión con la profesora, nos explicó que iban a aprender colores, letras, el sonido de las letras, iban a enseñarle español, clases de natación, a pintar. Cuando le dijimos todo lo que iba a hacer Sophia en el colegio nos respondió: "yo se hacer eso sola". Y es la pura verdad, Sophia desde pequeña sabe contar, sabe los colores, ha recibido clases de natación. Pero confiamos en que algo aprenderá.
Hay mas cuentos sobre el colegio, se los iré poniendo poco a poco.