Para aquellos que no lo saben, Abbey ha tenido un pegue con la mamá desde el primer día de su vida. Los primeros meses fueron muy difíciles porque no se podía separar de su mamá ni por 10 min. No podiamos ir al cine, o al gimnasio o bañarse porque empezaba la lloradera y cuando comienza, es difícil de calmarla. Se pone roja roja roja y llora como si el mundo se acabara, así como los bebés de las novelas.
Poco a poco fuimos descartando teorías y llegamos hasta el tema del reflujo. Pensamos que podía sufrir de reflujo porque buchaba mucho después de comer y quizás eso le causa dolor y de ahí la razón del telele y la lloradera. Con la medicina del reflujo mejoró la situación. Sin embargo, aunque con menos frecuencia, le daban los teleles.
Llegó un punto que comenzamos a preocuparnos nuevamente ya que seguían las lloraderas y no dormía bien. Para los siete meses aún se despertaba a comer cada tres horas en la noche, no dormía siesta bien. A ese punto la pediatra nos dió la siguiente recomendación: no darle mas pecho en la madrugada, ya que su peso ya le permitía dormir y debería poder dormir la noche entera. Segundo, acostarla temprano tipo 6 y 30. Tercero, tratar de que haga siesta durante el día. Eso ha funcionado muy bien, y la chiquitina ya es un bebé más risueño y no llora tanto. La verdad fue un cambio grande.
Puede que le de un telele de vez en cuando, sobre todo si se despierta en la noche, hay que acercarse y quedarse con ella un ratico para evitar que el lloriqueo se convierta en telele. Por supuesto, si va el papi aumenta el lloriqueo, si es la mami la que se acerca a la cuna, se calma más rápido. Le pega pega con la mami sigue, pero ya es más controlable. Stacy no puede pasar al lado de ella y seguir derecho, porque arranca el lloriqueo. Tiene que cumplir, pagar peaje con al algún cariño o besitos y seguir.
A este punto ya Abbey duerme de noche. El show ahora es Sophia...
esta historia continuará...
1 comment:
Si les sirve de consuelo, les cuento que Olivia era igual de pegada conmigo y Camilo tampoco era capaz de calmarla. Estaba desesperada porque no podía ni darme la vuelta porque se ponía a llorar como loca. Yo pensaba que siempre iba a ser así pero desde hace tres meses es más independiente.
Lo de despertarse de noche varias veces para mamar lo hizo algunos días pero ahora ya casi no. Optamos porque durmiera con nosotros y la situación mejoró notablemente. Sé que esta es una medida que causa mucha polémica y muchos la consideran mala, pero yo no me arrepiento para nada y hay estudios que prueban que incluso hay beneficios asociados. Ahora está comenzando la noche en su cuna y terminándola en nuestra cama. Creo que poco a poco irá entendiendo que en algún punto debe dormir sola, pero si ahora todos podemos dormir toda la noche, aunque sea apretaditos, lo preferimos. Un besote.
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