Sunday, February 24, 2008

Los milagritos de Sophia

Advertencia: este artículo solo lo pueden leer los familiares de Sophia, aquellos que no lo son y se atreven a leerlo toman el riesgo de perder su tiempo y además pensar que soy mongoloide. Amigos todos, por favor no lean este artículo. Aquí va.

Los niños tienen una capacidad de hacer cosas que para nosotros los viejos y oxidados, nos parecen milagros. Son esos detallitos lo que nos hacen entender que la mente de los niños es tan fresca y nueva que lo único que nos queda es sonreir de sorpresa cuando cualquiera de estos milagritos ocurre.


Sophia se caracteriza por observarlo todo, no es una bebé que vive en el mundo de los bebés, ella esta conectada con todo lo que la rodea, desde una pulcera que tengas puesta, hasta los aviones que pasan, hasta la luna y las estrellas en el cielo (que por cierto ella sola las descubrió hace un par de semanas) y por observar tanto, hace conjeturas que yo aún no logro conceptualizar.

Un día, mis padres estaban de visita para el primer cumpleaños de Sophia y una mañana mi papá quiso salir al patio con ella, pero la puerta de mi patio como no es muy nueva, a veces tiene manias para abrirla, aparentemente se trabó al momento en que se disponían a salir. Mi papá intento varias veces, y aunque yo no estaba en ese momento, me puedo imaginar que llega un punto en que uno dice "que pasa aquí, porque la puerta no abre", mientras todo esto pasaba Sophia miraba a mi papa tratando de hablar, mientras se inclinaba para tratar de sacar el palo de madera que nosotros tenemos para impedir que la puerta la puedan abrir. Mi papa sacó el palo y abrió la puerta. Muy fácil verdad? Ahora la pregunta es, cómo supo Sophia que era eso lo que impedía que abriera la puerta? no lo sabemos, asumimos que nos debe haber visto varias veces sacar ese palo cada vez que abriamos la puerta.

Más o menos en la misma epoca, estabamos tomando unos tragos en la sala de mi casa y yo recientemente le habia puesto portavasos a los tragos de cada quien. Yo me senté y puse mi copa en el piso. Al rato Sophia me estaba viendo a la cara, con un portavasos en la mano el cual llevó hasta mi vaso para que lo usara. Yo puse la misma cara de asombro y le dí las gracias.

Hace poco estabamos oyendo uno de sus CDs y Sophia sacó el que estaba puesto y con señas (porque aún no habla corrido) me pidió que pusiera otro de los que ella oye siempre. Ella misma empezó a jugar moviendo las canciones para adelante y para atrás y se alejó del repro haciendo las morisquetas de la canción del Elefante del circo. Yo me dí cuenta que ella queria oir esa canción, pero resulta que Sophia puso el cd equivocado, y le dije "esa no esta ahí". Acto seguido la canción que empezo a sonar fue la de " dos elefantes se balanceaban sobre la tela de una araña". Creo que fue una casualidad que esa canción fuese también de elefantes, pero son tantas veces las que ha hecho algo parecido que fue en ese momento cuando decidí escribir este pequeño artículo y dejar documento de todas estas sorpresitas que Sophia guarda.


Tengo la intención de escribir varios volumenes de esta historia a medida que vayan pasando, o a medida que mi celebro oxidado se vaya acordando de otros milagritos sophiceros. Aquellos que han estado en presencia de alguno de estos milagritos por favor comuniquese a la brevedad.

2 comments:

Anonymous said...

No he tenido el gusto de vivirlos pero he vivido los de la María Emilia que no dejan de desconcertarme. Son así, vinieron a enseñarnos cosas que, como digo yo, "ni siquiera ingorábamos".

Anonymous said...

mi chupiiiiii.... ella esta llena de esas sorpresas, cuando recuerde una te la mando.
Besos

Tia Laura